Las consecuencias del hábito de succión del dedo y cómo evitarlo

por Clínica Such Salud dental

Los bebés realizan de forma inconsciente el hábito de succionar el dedo, o chuparlo. Durante los primeros meses de edad es un hábito normal y totalmente saludable. El problema surge cuando este hábito se prolonga en el tiempo, pues puede traer graves consecuencias para la salud bucodental. Hoy en la clínica Such te hablaremos de ellas.

¿Por qué los bebés se chupan el dedo?

Los bebés realizan la succión del dedo de forma inconsciente y por varias razones: por propia satisfacción, para no aburrirse o para conciliar con más facilidad el sueño. También suele estar asociado a momentos de más estrés o nerviosismo, donde este hábito consigue aliviarlos.

¿Qué peligros tiene este hábito?

Aunque durante los primeros años de vida sea algo saludable no debemos olvidar que desde el punto de vista higiénico el chupete es una opción mejor. El dedo, y la mano en general, están en contacto continuo y directo con todo tipo de suciedad y al chuparse el dedo se lleva dicha suciedad y gérmenes a la boca.

Más allá de la higiene también existe una gran contraindicación cuando tanto el hábito de chuparse el dedo, o el chupete, se extiende más allá de los 3 años de edad. A partir de ese momento los dientes de leche están ya en el exterior y, al realizar el hábito de succión de forma constante puede producirse un mal alineamiento de las piezas, provocando graves problemas de ortodoncia en el futuro.

Además de los problemas de ortodoncia también existen otros grandes peligros cuando los dientes están mal alineados, y es que aumenta el riesgo de tener problemas fonéticos o de pronunciación e incluso trastornos emocionales. Pero además los dedos succionados también pueden deformarse a causa del hábito.

¿Cómo podemos terminar con el hábito?

Para finalizar con el hábito de succionar objetos o los propios dedos lo recomendable es seguir estos pasos:

  1. Localiza las causas y las situaciones que llevan al niño a realizar la conducta.
  2. Trata de modificar su conducta sin burlarte, apuesta por reforzar de forma positiva cuando no esté realizando la conducta. Puedes apostar por la técnica psicológica de la economía de fichas, donde a través de una serie de puntos irá consiguiendo premios o gratificaciones.
  3. Apoya el proceso con remedios caseros para terminar con la conducta. Los más populares consisten en impregnar el dedo o el chupete con sustancias agrias y desagradables para el niño, como vinagre, limón o esmalte específico.

Si tienes cualquier duda no dudes en consultárnosla directamente en nuestra clínica dental de Valencia, estaremos encantados de ayudarte a superar este problema de forma sana y sin traumas. Además si con todos los pasos que te hemos aconsejado no logras resultados también existe una alternativa por medio de la ortodoncia.