Cómo daña el tabaco y el alcohol tus dientes

por Clínica Such Salud dental

La alimentación influye en nuestra salud general, pero también en nuestra salud e higiene bucal. El consumo de tabaco o alcohol, especialmente de vino, son factores que pueden condicionar nuestra salud bucal, dañando el esmalte de nuestros dientes de forma definitiva. Hoy en la clínica dental Such te hablamos de ello.

El tabaco daña los dientes y las encías

El tabaco es el peor enemigo de tu salud bucal afectando a tres aspectos fundamentalmente:

  • Las manchas en los dientes.
  • La halitosis.
  • Fracasos en los implantes dentales.

La consecuencia más asociada a los fumadores son las manchas en los dientes. El tabaco modifica el color natural de los dientes otorgándoles un color más amarillo, mucho más antiestético. Pero más allá de su efecto antiestético el cambio de color en la dentición es casi el menor de tus problemas, el tabaco también es uno de los principales causantes de la halitosis, el mal aliento se produce a consecuencia de las sustancias que incorporan los cigarrillos, como el alquitrán y los numerosos aditivos. Además también suele secar la boca y provocar una mala oxigenación que agravan este mal aliento.

Además las encías también sufren, pues es más probable que sufras periodontitis o, incluso, que a la hora de realizar un implante dental la respuesta sea mucho peor. El 90% de los pacientes que responden negativamente al tratamiento son personas fumadoras.

Los daños del alcohol en tus dientes

La acidez de las bebidas alcohólicas daña los dientes de forma irreversible, pues una baja acidez en la boca produce caries y erosiones dentales. Por ejemplo, tras beber un Gin-Tonic nuestros niveles de PH bajan considerablemente y nuestros dientes se ven afectados, si nuestro PH normal está alrededor de 5,6 y 7,6 tras ingerir esta bebida se sitúa por debajo de los 3 puntos. 

Además el alcohol también influye en la producción de flujo salivar, de tal modo que al no haber la cantidad de saliva necesaria se producen caries, periodontitis o gingivitis. Además también se da mal aliento entre las personas que consumen alcohol de forma habitual. 

Por ello es importante cepillarse los dientes después de beber, igual que tras una comida, así se minimizarán los riesgos de padecer enfermedades bucales asociadas al alcohol.